martes, 17 de abril de 2012

Helena Bascuñana



Como en otras ocasiones, ayer me  tocó sesión de botox con mi médico rehabilitador: La doctora H. Bascuñana, así que me ha parecido procedente dedicarle esta entrada.
Hace unos días comenté que ya caminaba.
No tengo ninguna duda de que se lo debo a ella.
Aunque cada vez está más suelto, mover el brazo izquierdo de forma voluntaria sigue siendo un asunto de ciencia ficción, pues, aunque brillante, la “Bascu” todavía no ha aprendido a hacer milagros.
Como ya comenté en otra ocasión, mi cerebro no da las órdenes oportunas para que ese brazo se nueva.
Me comentó ella una vez que la Medicina Física y rehabilitación es una especialidad de guerra, así que se fue a aprenderla a donde saben más de guerras. Esto es: A los USA.
Cuando regresó de ultramar, fue a parar a la Guttmann.
Allí, como centro de referencia que es, sufren un cierto síndrome del pavo real y les pareció peligroso que alguien venido de fuera tomara las riendas. Así que la pusieron, poco más o menos, a servir cafés.
Lógicamente ofendida, la “Bascu” decidió buscarse la vida por otros derroteros y se fue a Sant Pau, donde organizó el departamento correspondiente. A su vez, también decidió exiliarse a la medicina privada siendo así que es la responsable médico de Collserola, donde me ha tomado a mí como paciente. Dicho en términos bíblicos: La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular
Tiene esta profesional entre otras virtudes, la de aplicar las nuevas tecnologías (como la telemedicina ) al cuidado integral de los pacientes.
Algún/a lector/a  de este blog (Olga)  me ha comentado que también está a su cuidado y se alegra de que así sea.
Por no ser desagradecido, aprovecho la ocasión para recordar a otros facultativos que se han ocupado de mí desde aquel fatídico día del ictus: en el Clínico, los doctores (neurocirujanos)   Thomaz, Chamorro y Poblete y la doctora Carla F. (a la que entre nosotros llamábamos Carla Bruni por tener en común con la primera Dama de Francia el ser una morenaza despampanante), en la Guttmann, el Dr. Pelayo (neurólogo).

Y
 ¿cómo no?

La doctora Carmen Santos (Menchu)  (farmacóloga clínica y acupuntora) que se ha ocupado de mí a TODOS los niveles desde hace más de 20 años.
Aprovecho la ocasión también para denunciar que por culpa de los recortes en el Estado de Bienestar es posible que me retiren como paciente de la “Bascu” y me envíen a otro centro más barato y menos eficiente.
Se perdería así la posibilidad de que yo pudiera volver a ser un ciudadano productivo  y acaso contribuyera a la creación de riqueza que tanta falta hace en este país. Pero comprendo que existen otras prioridades en el gasto público como el adoctrinamiento nazional-socialista en las escuelas, sobornar a los sindicatos para que no hagan ruido o sufragar cacerías de elefantes del Jefe del Estado para demostrar al Mundo que aún somos un país rico que no necesita ser intervenido.
Ante tales prioridades, no me queda más remedio que aceptar con resignación que la Salud sea algo secundario o, en todo caso, para quien se la pueda pagar en el extranjero.


Los medios de propaganda orgánicos acostumbran a destacar las virtudes arquitectónicas del Hospital de Sant Pau de Barcelona pero, en la misma medida, 
ignoran la loable labor que allí realizan algunos profesionales. 

4 comentarios:

  1. HOLA SANTI.- DE NUEVO ME TIENES AQUI PARA ANIMAR EL BLOG, COMO TU DICES.
    CASI SIEMPRE PASA LO MISMO, LO QUE UNOS NO QUIEREN OTROS LO APROVECHAN Y LO MEJORAN.
    YO TE DIJE EN MAS DE UNA OCASION QUE ERES MUY RECUPERABLE, PUES SI NO ES AL 100% POR LO MENOS PODRAS ANDAR, MAS OTRAS COSAS.
    TAMPOCO SOY CASI NADIE PARA RECOMENDARTE NADA, PERO SI PUEDES SIGUE CON LA DOCTORA BASCUÑANA Y LA DRA MENCHU. (A LA QUE SUPONGO CONOCES BIEN)
    UN FUERTE ABRAZO.
    Manel

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  2. Gracias Manel por tu comentario.
    Desde luego,que mientras pueda, seguiré con ambas doctoras pero me pareció oportuno denunciar la posible pérdida para mí de la dra. Bascuñana, cosa que me dolería mucho, pues con ella he realizado importantes avances. Ahora me estoy planteando asistir a la primera comunión de Santi (en mayo, como todas) sin silla de ruedas, lo cual sería un importante avance en mi proceso de rehabilitación, inimaginable hace tres años cuando quien hizo la Primera Comunión fue Carolina.
    Un abrazo.
    Santi

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  3. HOLA SANTI.- NO PUEDO PASAR SIN DECIRTE ALGO MAS DE LA DRA,
    BASCUÑANA, PUES SI ESTAS CONTENTO CON ELLA Y TU SALUD LO HA NOTADO CREO DEBERIAS SEGUIR CON ELLA, YA QUE TU RECUPERACION ES LO PRIMERO.
    ME CAUSA UNA GRAN ALEGRIA SABER QUE PIENSAS IR A LA PRIMERA COMUNION DE TU HIJO SANTI, SIN LA SILLA DE RUEDAS. PERO POR FAVOR VE CON CUIDADO, Y NO TE PRECIPITES SI NO ESTAS MUY SEGURO.
    Manel

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    Respuestas
    1. Gracias Manel por este nuevo comentario.
      Lamentablemente, no depende ni de ella ni de mí el poder continuar con ella. Si finalmente, me privan de su sabiduría y bien hacer, no dudaré en denunciarlo desde aquí.
      Respecto a la primera comunión, supongo que acabaré llevando la plegable en el maletero del coche por si acaso me canso.
      Un abrazo.
      Santi

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